La desinformación mediática de la ultraderecha y la manipulación sobre las reformas sociales en Colombia

POR OMAR ROMERO DÍAZ /

En el contexto político actual de Colombia, la desinformación se ha convertido en un arma poderosa utilizada por los medios de comunicación alineados con la ultraderecha y por sectores empresariales que buscan deslegitimar las reformas impulsadas por el Gobierno del presidente Gustavo Petro. La manipulación de la opinión pública a través de mentiras y tergiversaciones no solo obstaculiza el debate democrático, sino que también atenta contra los derechos fundamentales de los trabajadores, los usuarios del sistema de salud y los futuros pensionados.

La desinformación como estrategia de sabotaje político

Los medios de comunicación afines a la ultraderecha han promovido una narrativa falsa sobre las reformas sociales, con el fin de generar miedo y rechazo en la población. Ejemplo de esto es la afirmación de que la reforma laboral no ha sido concertada, un argumento repetido por figuras como Camilo Sánchez, presidente del Consejo Gremial. No obstante, los hechos demuestran lo contrario: hubo un proceso de concertación que incluyó a gremios empresariales, sindicatos y Gobierno, con más de 140 reuniones y la aprobación de artículos en el Congreso.

De igual manera, se ha intentado vincular el desempeño del dólar con la suerte de las reformas. Medios como La FM han sugerido que la caída de la divisa estadounidense se debe al hundimiento de la reforma laboral, cuando en realidad la fluctuación del dólar responde a factores internacionales, como las políticas monetarias de Estados Unidos y las dinámicas del comercio global. Estas falacias buscan confundir a la ciudadanía y presentar las reformas como una amenaza para la estabilidad económica del país.

El papel de los sectores económicos y políticos en la manipulación

Los empresarios, representados por gremios como Camacol y el Consejo Gremial Nacional, han sido actores clave en la difusión de estas falsedades. Su objetivo es claro: mantener un modelo económico que favorezca sus intereses a costa de los derechos laborales y sociales de la mayoría de los colombianos. Para ello, han contado con el apoyo de medios como la revista Semana y Noticias Caracol, que amplifican sus discursos sin un análisis crítico de los datos.

La manipulación también se ha extendido al campo político, donde alcaldes y gobernadores de derecha han bloqueado iniciativas del Gobierno nacional y han impedido la movilización social en defensa de las reformas. Se han valido de discursos alarmistas y del uso indebido de su poder para restringir el derecho a la protesta, demostrando así que su lealtad no está con el pueblo, sino con los intereses de las oligarquías económicas.

La importancia de la movilización ciudadana y el respaldo a las reformas

Frente a esta campaña de desinformación y sabotaje, la respuesta debe ser contundente: la movilización popular es la herramienta más poderosa para defender las reformas sociales que buscan dignificar el trabajo, garantizar una salud pública accesible y fortalecer el sistema de pensiones. Es fundamental que la ciudadanía no se deje engañar por quienes intentan mantener el poder y que exija que se respete el derecho a un futuro más justo.

El Gobierno del presidente Gustavo Petro ha demostrado su compromiso con la transformación social a través de políticas que benefician a las mayorías. Sin embargo, esta lucha no puede librarse únicamente desde las instituciones: requiere del respaldo activo de los colombianos en las calles. La marcha del 18 de marzo fue una oportunidad para demostrar que el país no se rinde ante la manipulación y que la voluntad del pueblo es más fuerte que las mentiras de la ultraderecha y sus aliados.

La desinformación promovida por sectores ultraderechistas y gremios empresariales representa una amenaza para la democracia y el bienestar social en Colombia. Sin embargo, la verdad y la organización ciudadana son herramientas clave para contrarrestar estos ataques. La defensa de las reformas laboral, de salud y pensional no es solo una lucha del Gobierno de Petro, sino un compromiso de todos los colombianos que anhelan un país más equitativo.

Con la masiva movilización social como la del pasado martes 18 de marzo, la ciudadanía tiene la oportunidad de demostrar su apoyo a estas transformaciones. La historia ha demostrado que los cambios reales no son concesiones de la oligarquía, sino conquistas del pueblo movilizado. Es hora de salir a las calles y decir sí a las reformas sociales, sí a la justicia y no a la desinformación y la manipulación.